
8:06

Isaías llama a Israel y a las naciones rebeldes de los alrededores a arrepentirse y convertirse a Dios, advirtiendo del juicio que vendrá si no lo hacen. Pero el mensaje de Isaías no carece de esperanza. Él continuamente apunta a un siervo venidero, Emanuel, que establecerá un nuevo Israel y traerá el Reino de Dios a la Tierra.
Jesús lee el pergamino de Isaías y declara que las promesas mesiánicas del libro se estaban cumpliendo en él.








































