
7:24

Ezequiel es un profeta que vive en el exilio en Babilonia. Ezequiel proclama con valentía el mensaje de Dios sobre la rebelión de Israel y deja claro que este exilio es un castigo por haber sido infieles al pacto.
El hecho de que la presencia de Dios se revelara a Ezequiel demuestra que la santidad no tiene nada que ver con la ubicación geográfica, sino que se trata de la condición del corazón. Dios se conmueve por la fidelidad de hombres como Ezequiel, que no se convirtió en su sacerdote procurando un mejor estatus, sino por su fe en circunstancias difíciles. Su ejemplo es un modelo para los creyentes de todas partes.








































