
7:13

Ezequiel es un profeta que vive en el exilio en Babilonia. La presencia de Dios que se reveló a Ezequiel demuestra que la santidad no tiene nada que ver con la ubicación geográfica, sino que se trata de la condición del corazón. Dios se conmueve por la fidelidad de hombres como Ezequiel, que se convirtió en su sacerdote no por su estatus, sino por su fe en circunstancias oscuras.








































