
4:41

Los autores bíblicos describen el templo de Israel como el lugar donde el espacio de Dios y el espacio humano se superponen. De hecho, todo el drama bíblico se puede contar como una historia sobre el templo de Dios: Dios crea un templo cósmico y, en Jesús, establece su morada en su mundo-templo. Al final de la historia bíblica, la creación entera se convierte en el templo sagrado de Dios.






























