Génesis
Títulos

El libro de Génesis es el primer libro de la Biblia. Está dividido en dos partes principales: los capítulos 1 a 11 cuentan la historia de Dios y de todo el mundo, mientras que los capítulos 12 a 50 se enfocan en la historia de Dios, un hombre y su familia. Estas dos partes están conectadas por una especie de historia "bisagra" al comienzo del capítulo 12. El diseño literario nos da una pista sobre cómo entender el mensaje del libro en su conjunto y también sobre cómo toda la historia de la Biblia está unida.
Génesis 1-3: La creación, el jardín del Edén y la rebelión de la humanidad
El libro de Génesis comienza cuando Dios toma el desorden y la oscuridad y, a partir de eso, crea orden, belleza y bondad. Crea un mundo donde la vida puede florecer y criaturas para que lo habiten.
Dios crea a los humanos, o adam en hebreo, a "su imagen", un concepto que tiene que ver con el rol de los humanos en el mundo de Dios. Fueron creados para ser reflejos del carácter de Dios en el mundo y designados representantes para gobernar el buen mundo de Dios en su nombre. Tenían que saber aprovechar el potencial del mundo, cuidarlo y hacer de él un lugar donde se pudieran multiplicar y florecer. Dios bendice a los humanos (un tema clave del libro) y les da un jardín desde donde comenzar su tarea de construir el mundo.
Es importante señalar que los humanos tienen la opción de elegir cómo van a construir este mundo, que es claramente representada por el árbol del conocimiento del bien y el mal. Hasta ahora, Dios ha provisto y definido lo que es bueno y lo que no es bueno para ellos, pero en este punto, Dios les da la libertad y la dignidad de elegir. ¿Confiarán en su definición de lo que es bueno y malo, o procurarán la autonomía y definirán del bien y el mal por sí mismos? Aquí hay mucho en juego. Rebelarse contra Dios es optar por la muerte dándole la espalda al árbol de la vida, que representa el regalo de la vida misma.
De repente, una figura misteriosa, una serpiente, entra en la historia. No se le da ninguna introducción, aparte de que es una criatura creada por Dios. Sin embargo, queda claro que la serpiente está en rebelión contra Dios y quiere llevar a los humanos a la rebelión, para que mueran. La serpiente les cuenta una historia diferente sobre este árbol del conocimiento y la elección que representa. Apoderarse del conocimiento del bien y del mal no traerá la muerte. Por el contrario, ese es el camino hacia la vida y para llegar a ser como Dios mismo.
La trágica ironía, por supuesto, es que los humanos ya son como Dios, porque son un reflejo de su imagen. Pero en lugar de confiar en Dios, se apoderan de la autonomía y el discernimiento del bien y el mal por sí mismos. En un instante, toda la historia entra en una espiral descendente.
La primer consecuencia afecta las relaciones humanas. El hombre y la mujer de repente se dan cuenta de lo vulnerables que son; ¿pueden confiar el uno en el otro? Luego hacen ropa para esconder sus cuerpos el uno del otro. La segunda consecuencia es que se pierde la intimidad original entre Dios y los humanos. Los humanos huyen, se esconden de Dios y comienzan el juego de echarse la culpa mutuamente para determinar quién se rebeló contra Dios primero. En ese momento, la narrativa pasa a consistir en una serie de poemas cortos en los que Dios declara a la serpiente y a los humanos las trágicas consecuencias de sus acciones.
Dios primero anuncia que, a pesar de la aparente victoria de la serpiente, su destino es la derrota y su maldición es comer polvo. Dios promete que un día una "semilla" o descendiente vendrá de la mujer y dará un golpe mortal a la cabeza de la serpiente. Y si bien eso parece una buena noticia, la victoria tendrá un costo. Mientras su cabeza sea aplastada, la serpiente asestará su propio golpe letal al talón del descendiente.
Esa misteriosa promesa de un vencedor herido es un acto de la gracia de Dios. Aunque los humanos se han rebelado, Dios promete rescatarlos, pero eso no borra las consecuencias de su decisión. Dios les informa que todos los aspectos de su vida juntos, en el hogar y en el campo, estarán llenos de pena y dolor como resultado de su rebelión que, en última instancia, los llevará a la muerte.
Génesis 3-11: La espiral descendente de la humanidad y el diluvio
Una vez más, la historia se desploma en una espiral descendente. Los capítulos 3 a 11 describen el creciente efecto dominó de la rebelión y la fractura de las relaciones humanas en todos los niveles.
La siguiente historia, sobre dos hermanos, Caín y Abel, también muestra esa fractura. Caín está tan celoso de su hermano que quiere asesinarlo. Aunque Dios le advierte que no lo haga, Caín mata a Abel. Después del asesinato, Caín se va y construye una ciudad donde reinan la violencia y la opresión. Esto es evidente en la historia de Lamec, que es el primer hombre de la Biblia que tiene más de una esposa, a las que acumula como si fueran pertenencias. Lamec también canta una canción sobre cómo él es más violento y vengativo de lo que fue Caín.
A continuación, tenemos una historia extraña sobre los "hijos de Dios". Hay diferentes puntos de vista sobre quiénes son. La historia podría referirse a seres angelicales malignos, o podría tratarse de reyes antiguos que afirmaban descender de los dioses. Al igual que Lamec, adquirieron tantas esposas como quisieron y dieron origen a los Nefilim, grandes guerreros de la antigüedad. Sea cual sea el punto de vista correcto, estas personas construyeron más reinos que llenaron el mundo de Dios con más y más violencia y corrupción.

En respuesta, se nos dice que Dios está quebrantado por el dolor: la humanidad está arruinando su mundo bueno y también arruinándose mutuamente. Movido por su pasión por proteger la bondad de su creación, Dios limpia el mundo de la maldad de la humanidad con un gran diluvio. Pero protege al único humano sin culpa, Noé, y a su familia. Dios comisiona a Noé como un nuevo Adán, repitiendo la bendición y mandatos divinos. Nuestras esperanzas son altas, pero pronto Noé fracasa también, ¡y nada menos que en un jardín! Planta un viñedo, se emborracha y luego uno de sus hijos, Cam, le hace algo vergonzoso. Nuestro nuevo Adán también termina desnudo y avergonzado. Así es como continúa la espiral descendente.
Todo esto nos lleva a la fundación de Babilonia. Aquí, la gente de la antigua Mesopotamia se reúne alrededor de su nueva tecnología, el ladrillo. Pueden hacer ciudades y torres más grandes y más rápido que nunca, pero quieren ir más allá y construir un nuevo tipo de torre que llegue hasta los cielos. Ellos serán los que reunirán el Cielo y la Tierra y se harán famosos. Esa torre es el epítome de la rebelión y la arrogancia humana, la tragedia del jardín escrita con letras mayúsculas. Así que Dios los humilla y los dispersa por todo el mundo.
Ahora bien, aunque Génesis 3-11 es un grupo diverso de relatos, todos exploran el mismo punto básico: Dios sigue dando a los humanos la oportunidad de hacer lo correcto en su mundo y, en lugar de eso, siguen arruinándolo. Estos relatos afirman que vivimos en un mundo bueno que se ha vuelto malo. Todos hemos elegido definir el bien y el mal por nosotros mismos y hemos contribuido a que haya un mundo de relaciones fracturadas, conflictos, violencia y, en última instancia, de muerte.
Pero todavía hay esperanza. Dios prometió que un día vendría un descendiente, el vencedor herido que derrotaría al mal de raíz. A pesar de la maldad de la humanidad, Dios ha determinado bendecir y rescatar a su mundo. La gran pregunta es: ¿qué va a hacer Dios?
Génesis 12:1-3: Dios bendice a Abraham

Después del desastre en Babilonia, el autor ha colocado una historia "bisagra" que vincula las dos partes del libro de Génesis. El autor sigue el rastro de la genealogía de una familia después de la dispersión de los pueblos desde Babilonia y eso nos lleva a un hombre llamado Abram, más tarde conocido como Abraham. La promesa de Dios a Abraham al comienzo del capítulo 12 desencadena un movimiento completamente nuevo en la historia: un movimiento de promesa y bendición.
Dios le pide a Abraham que deje su hogar para ir a la tierra de Canaán, cuyo territorio, según Dios, un día iba a ser suyo. En esa tierra, Dios promete hacer de Abraham una gran nación, engrandecerá su nombre y lo bendecirá. Estas promesas se reflejan en partes anteriores del libro. Babilonia intentó hacerse un "gran nombre" con arrogancia, pero en cambio, fue dispersada por toda la tierra. Sin embargo, Dios, en su generosidad, otorgará un "gran nombre" a este hombre Abraham. La bendición de Dios a Abraham también hace eco de la bendición original que Dios dio a toda la creación y a la humanidad. Ahora la pregunta es: ¿por qué Dios va a bendecir a ese hombre y su familia? La última frase de la promesa de Dios lo aclara: "'En ti serán benditas todas las familias de la tierra" (Génesis 12:3).
Este es un momento clave para entender el resto de la historia bíblica. El plan de Dios consiste en rescatar y bendecir a su mundo rebelde a través de la familia de Abraham, que finalmente se llamará Israel. Más adelante, Israel será llamado un "reino de sacerdotes" en el Monte Sinaí (Éxodo 19:4-6) para mostrar a todas las naciones cómo es Dios. En última instancia, esa promesa es retomada por los profetas y poetas bíblicos, que dicen que su cumplimiento llegará a través del rey mesiánico de Israel, cuyo reinado traerá justicia y bendición a todas las naciones (Isaías 11; Salmo 72).
Sin embargo, en este momento de la historia, nada de todo eso parece claro. Solo tienes que seguir leyendo y viendo cómo se desarrolla la promesa. El resto del libro se enfoca en Abraham y su familia: primero en Abraham, su hijo Isaac, el hijo de Isaac, es decir Jacob, y luego en los 12 hijos de Jacob. Las historias sobre la familia de Abraham están unidas por dos temas principales. Cada generación está marcada por un fracaso moral repetido. Toman malas decisiones que arruinan sus vidas y ponen en peligro la promesa de Dios. Sin embargo, Dios sigue siéndoles fiel. A pesar de sus fracasos, él los rescata de sí mismos y sigue reafirmando su compromiso de bendecirlos y bendecir a las naciones a través de ellos.
Comencemos enfocándonos en Abraham. Dios le había prometido una familia enorme, pero en dos ocasiones diferentes, teme por su vida porque otros hombres se sienten atraídos por su esposa. Su solución es incluso negar estar casado con ella, lo que, por supuesto, solo causa más problemas. Además, como Abraham y su esposa Sara no lograban tener hijos, Sara organiza todo para que Abraham se acueste con una de sus siervas, y esto vuelve a crear aún más problemas.
Génesis 13-50: Pacto con Abraham, la familia de Jacob y José en Egipto
Sin embargo, Dios siempre rescata a Abraham y en los capítulos 15 y 17, Dios incluso formaliza su promesa a Abraham con un compromiso oficial llamado "pacto". En una escena icónica, invita a Abraham a mirar hacia arriba a las estrellas nocturnas y contarlas, diciéndole que su familia será así de numerosa. Pero recuerda, él no tiene hijos, y él y Sara no logran tener hijos. A pesar de estas muy malas probabilidades, Abraham mira hacia arriba y simplemente confía en la promesa de Dios. En su gracia, Dios responde y hace un pacto con Abraham, prometiéndole que llegará a ser padre de muchas naciones y que la bendición de Dios llegará a todo el mundo. Él le pide a Abraham que marque a su familia con la "señal del pacto", o la circuncisión de todos los hombres, como símbolo para recordarles que su fecundidad proviene de Dios. Efectivamente, Abraham tuvo muchos hijos y vivió hasta la avanzada edad de 175 años (Génesis 25:7).
Las historias de Jacob son aún más dramáticas. Desde su nacimiento, Jacob está a la altura de su nombre, que significa "engañador". Engañó a su hermano Esaú para que le diera su herencia y bendición engañando a su padre anciano y ciego para luego simplemente desaparecer. Jacob toma cuatro esposas, aunque en realidad solo ama a Raquel, creando rivalidades dentro de la familia. Lo único que lo humilla es el engaño de su tío Labán, que le roba años de vida. Después de toda esta humillación, Jacob regresa a su tierra natal. Y en una historia extraña, Jacob termina luchando con Dios. Exige que la bendición de Dios venga sobre él (algunas cosas nunca cambian). Sorprendentemente, Dios honra la determinación de Jacob transfiriéndole la bendición de Abraham y le cambia el nombre a "Israel", que significa: "lucha con Dios".

Es en la última parte, la historia de los hijos de Jacob, donde los temas clave de todo el libro de Génesis llegan a un punto culminante. Jacob ama a su penúltimo hijo, José, más que a los demás. Lo trata de forma especial y además le regala una túnica colorida. Los 10 hijos mayores llegan a odiar a su hermano José, así que lo secuestran y planean matarlo. Sin embargo, en el último minuto, deciden venderlo como esclavo en Egipto y así fue. ¡Hablando de una familia disfuncional!
Pero Dios está con José y orquesta no solo su liberación de la prisión, sino también su ascenso al poder. Faraón descubre a José y lo eleva a segundo en mando sobre todo Egipto. Luego, durante una hambruna, José salva a todo Egipto y también a sus hermanos que lo habían traicionado. Una vez más, la locura y el pecado de la familia de Abraham se encuentran con la fidelidad de Dios, que puede subvertir incluso la maldad de los hermanos y convertirla en una ocasión para salvar vidas. De hecho, eso es lo que dice José cerca del final del libro: "Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios lo cambió en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente" (Génesis 50:20).
Ahora bien, estas palabras están ubicadas muy estratégicamente al final porque resumen no solo la historia de José y sus hermanos, sino todo el libro. Desde Génesis 3 en adelante, los humanos siguen actuando de manera egoísta y haciendo el mal, pero Dios no va a abandonar al mundo a su antojo. Él sigue siendo fiel y está decidido a bendecir a las personas a pesar de sus fracasos.
Puedes verlo principalmente a través de la forma en que se desarrolla a lo largo del libro la misteriosa promesa del descendiente aplasta-serpientes. Dios prometió que ese vencedor herido destruiría la serpiente y derrotaría la maldad de raíz (recuerda Génesis 3:15). A través de las genealogías que se encuentran en el libro, el autor conecta esa promesa con el linaje de Abraham. Esta derrota del mal es parte de cómo Dios traerá su bendición a las naciones. Desde Abraham, esta promesa está conectada con Judá, el cuarto hijo de Jacob. En un poema sumamente importante en el capítulo 49, Jacob, envejecido en su lecho de muerte, bendice a sus 12 hijos. Cuando llega a Judá, predice que Judá se va a convertir en una tribu de líderes de la realeza de Israel y que un día va a llegar un rey que demandará la obediencia de las naciones y cumplirá la promesa de Dios de restaurar la bendición del jardín a todo el mundo.
Después de eso, Jacob muere y José también. La familia continúa creciendo abajo, en Egipto, y el libro de Génesis termina con todas esas promesas futuras que quedan en el aire. Nos vemos obligados a pasar a la siguiente página y leer más para saber qué va a pasar.
Preguntas más frecuentes
Estas son algunas de las preguntas más comunes que la gente nos hace en línea sobre este libro.
Los siete días de la creación son significativos porque la palabra hebrea para "siete" (hebreo: sheva') comunica un sentido de totalidad o completitud. Al usar siete días en Génesis 1, los autores bíblicos sugieren un sentido de realización de la obra creativa de Dios, que culmina con el descanso de Dios en el séptimo día. Pero el relato de la creación no describe el mundo como si estuviera en un estado de perfección total. Dios describe su creación repetidamente como "buena" (hebreo: tov, Génesis 1:4, Génesis 1:10, Génesis 1:12, Génesis 1:18, Génesis 1:21, Génesis 1:25, Génesis 1:31), pero no "perfecta". Y llama a los humanos a continuar su obra de la creación cultivando la tierra (Génesis 2:15) mientras se multiplican y llenan la Tierra (Génesis 1:28).
Descubre más sobre el significado de los 7 días de la creación viendo los siguientes videos sobre Génesis 1 y los temas del Sabbat y el templo. Sumérgete más profundamente en el curso de BibleProject Classroom “Cielo y Tierra”.
Los autores bíblicos sitúan el jardín del Edén "en el este" (Génesis 2:8), y se nos dice que un río fluye de él y se ramifica en cuatro ríos, dos de ellos son el Tigris y el Éufrates. Esto ha llevado a la gente a ubicar la tierra del Edén en algún lugar de la Media Luna Fértil o Turquía moderna. No se nos da mucha información sobre la ubicación del Edén porque los autores utilizan el contexto narrativo como herramienta literaria para evocar recuerdos y emociones, y para generar expectativas sobre lo que podría suceder en la historia, no necesariamente para identificar una ubicación geográfica exacta. A medida que se desarrolla la historia bíblica, los lugares y las direcciones comienzan a adquirir un significado simbólico o significativo basado en lo que sucedió allí.
Los autores suelen usar el Edén para referirse al lugar donde el Cielo y la Tierra se unen. Más que una ubicación geográfica específica, el jardín del Edén es un lugar donde Dios y los humanos viven juntos y se asocian para construir un mundo floreciente y hermoso.
"Descubre más sobre el jardín del Edén en el curso de clase de Proyecto Biblia, "De Adán a Noé". Aprende más sobre el contexto y el uso de la geografía en la Biblia en nuestro video "Contexto en la narrativa bíblica" y en el artículo "¿Por qué es importante la ascensión de Jesús?"
El nombre de Dios en Génesis es "Yahweh", que es una antigua forma hebrea del verbo "él será". Y este nombre aparece más de 6.500 veces en la Biblia hebrea.
Para evitar deshonrar el nombre de Dios, la comunidad judía desarrolló la costumbre de nunca pronunciar esa palabra en voz alta. Cuando encontraban "Yahweh" en las Escrituras, en su lugar decían 'adonai (que significa "Señor"). Por lo tanto, los primeros traductores de la Biblia hebrea al griego tradujeron Yahweh como kurios, la palabra griega para "Señor". Algunos traductores al español siguen esa práctica, pero usan letras mayúsculas o minúsculas como "SEÑOR" como identificador. Así que si ves "SEÑOR" en la Biblia en español, representa el nombre personal del Dios de Israel, o la palabra Yahweh en hebreo.
Descubre más sobre el nombre del Dios de Israel a través del video YHWH/SEÑOR, y explora el mundo de Dios y los seres espirituales a través del video Elohim y el pódcast ¿Dios o dioses?
La palabra griega génesis significa "nacimiento" o "generación". El título hebreo del libro es Bere'shit (בראשית), que es la primera palabra en el texto hebreo de Génesis, que significa "en el principio".
A medida que la Biblia fue traducida y transmitida, la tradición española ha seguido a la Septuaginta (la antigua traducción griega de la Biblia hebrea) y por eso llamó al libro "Génesis". Este título proviene del sustantivo griego γενεσις / génesis, que aparece a lo largo del libro (véanse ejemplos, Génesis 2:4; Génesis 5:1; Génesis 6:9). Dado que el primer libro de la Biblia trata sobre el nacimiento del mundo y es el comienzo de toda la historia bíblica, "Génesis" se convirtió en un título apropiado para un público más amplio.
¿Te interesa descubrir más sobre el "principio"? Echa un vistazo a la clase de aula de Proyecto Biblia Cielo y Tierra.
Génesis 1 presenta al Dios de la Biblia como la fuente de toda la vida y la realidad, un poderoso y sabio creador del mundo que genera orden y bondad. Génesis 1 describe a Dios con la autoridad creativa para dar vida a las cosas y lo describe haciéndolo con amor puro y buena voluntad.
También aprendemos de Génesis 1 que la naturaleza esencial de Dios es la relación. Dios se refiere a sí mismo como "nosotros" y "nuestro", lo que nos muestra que él existe tanto en una diversidad de personas como en una esencia relacional al mismo tiempo (Génesis 1:26).
En Génesis 1, Dios crea belleza a partir del desorden, el caos y la oscuridad. Él establece el tiempo, el cielo, el mar y la tierra. Además, llena estos reinos de criaturas vivientes. Dios crea a los humanos para que sean sus co-gobernantes, sus "imágenes", diseñadas para dar vida y hacer que toda la creación florezca (Génesis 1:26-28). Curiosamente, él también involucra elementos de la creación misma en el proceso de más creación: "produzca la tierra vegetación" (Génesis 1:11) y "produzcan las aguas enjambres de criaturas vivientes" (Génesis 1:20).
Descubre más sobre lo que Génesis 1 nos dice sobre Dios viendo el comentario visual de Proyecto Biblia sobre Génesis 1 y toda la serie de la creación. Sumérgete en estas notas de estudio sobre Génesis 1 y explora aún más en el curso de BibleProject Classroom, "Cielo y Tierra".
Génesis es un libro importante porque establece a Dios como creador de todas las cosas y sienta las bases de la historia de Dios, su pueblo y su propósito supremo para toda la humanidad. Con ideas y temas que se repiten, además de imágenes y símbolos recurrentes, Génesis nos dice que Dios crea un mundo bueno donde la vida puede florecer. También describe a seres espirituales y humanos que contribuyen a la ruptura de relaciones, conflictos violentos y muerte al elegir definir el bien y el mal por sí mismos, independientemente de Dios, el creador. Estos temas de luz y oscuridad, vida y muerte, violencia o bondad, etc., se repetirán a lo largo de la Biblia, haciendo que Génesis sea la base fundamental de toda la historia bíblica. En Génesis 3, los lectores reciben un sutil presagio de la renovación de todas las cosas, que Dios realizará a través de un poderoso ser humano, que él enviará para poner el mundo en orden.
¿Te interesa saber más sobre el libro de Génesis? Echa un vistazo a nuestra serie de pódcast sobre el libro de Génesis, el artículo ¿Cómo hacemos para entender Génesis? y las clases de Génesis de BibleProject Classroom.
En el libro de Génesis no hay una historia más significativa que otra, ya que contiene muchas historias importantes que contribuyen a la narrativa global. Pero aquí hay un rápido resumen de las más grandes: la creación del mundo y el fracaso de la humanidad en el jardín (Génesis 1-3), Caín y Abel (Génesis 4), Noé y el diluvio (Génesis 6-9), la construcción de Babilonia (Génesis 11) y las historias de Abraham, Isaac, Jacob y José (Génesis 12-50). Cada una de estas historias juega un papel crucial en el desarrollo de la narrativa bíblica y en la comprensión de la relación de Dios con la humanidad.
El nombre "Jesús" no se menciona en Génesis (ni tampoco en la Biblia hebrea / Antiguo Testamento). Sin embargo, en Génesis 3:15, Dios promete que un día llegará un ser humano que derrotará al mal y restaurará a la humanidad y al mundo a la verdadera vida y bondad. A lo largo de la Biblia, los autores se refieren a este humano prometido como el Mesías o el "ungido".
Más tarde, los autores del Nuevo Testamento presentan a Jesús de Nazaret como ese ser humano, el Mesías, el ungido mencionado por primera vez en Génesis 3:15: el libertador que derrotaría al mal y rescataría a la humanidad.
Para obtener más información sobre el tema del Mesías y la unción, mira los videos "El Mesías “y “La unción". Aprende más sobre lo que significa que la Biblia sea acerca de Jesús en el pódcast ¿De quién se trata la Biblia? y el artículo ¿Cómo nos lleva la historia de la Biblia a Jesús?
El libro de Génesis concluye con José diciéndole a sus hermanos que los ha perdonado por intentar asesinarlo y luego venderlo como esclavo en Egipto. Les dice que aunque tenían la intención de hacer el mal, Dios intervino y cambió todo para bien (Génesis 50:20). José es bisnieto de Abraham, padre de una gran familia a quien Dios escogió para unirse a él y llevar de verdad bendiciones a todas las "familias" o naciones del mundo (Génesis 12:3). Y Dios bendijo a los egipcios a través de José usándolo para salvar a Egipto y sus tierras circundantes de una hambruna devastadora.
Pero Dios también prometió a Abraham que daría a sus descendientes la tierra de Canaán (Génesis 12:7). Al final de Génesis, sus descendientes todavía vivían en Egipto. Pero antes de morir, José les dice a sus hermanos que un día Dios los sacaría de Egipto y los llevaría a la tierra que prometió a sus antepasados (Génesis 50:24).
¡Eres más que bienvenido a empezar a leer la Biblia en cualquier libro! Puedes leer acerca de Jesús en los Evangelios o leer poesía en los Salmos y relatos épicos donde Dios rescata a los israelitas de la esclavitud en el libro de Éxodo.
El libro de Génesis también podría ser un buen lugar para empezar, ya que da inicio a la historia de la Biblia y sienta las bases para toda la narrativa bíblica. Génesis presenta personajes clave como Adán y Eva, Noé, Abraham y Sara, José y más, así como también temas clave como el árbol de la vida, el Sabbat y el Mesías. Todos los temas principales de la Biblia, que comienzan en el libro de Génesis, llegan a su cumplimiento en la historia de Jesús de Nazaret. Así que leer Génesis es una manera útil de entender mejor la historia de la Biblia y cómo al final, toda la historia nos guía a Jesús.
En Proyecto Biblia nos encanta ayudar. Echa un vistazo a nuestra serie de pódcast sobre el libro de Génesis, el artículo ¿Cómo hacemos para entender Génesis? y las clases de Génesis de BibleProject Classroom.

