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Tito

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Tito
8:22
Resúmenes del Nuevo Testamento
Tito

Tito era un seguidor griego de Jesús y durante años fue un compañero de confianza y viaje de Pablo. Tito también había ayudado a Pablo en situaciones de crisis en el pasado (Gálatas 2:1-3; 2 Corintios 7-8). Y, en esta carta, descubrimos que Pablo envió a Tito a Creta, una gran isla cerca de la costa de Grecia, para restaurar el orden en una red de iglesias en casas.

La cultura de Creta tenía mala fama en el mundo antiguo. Una de las palabras griegas que se usaban para referirse a un mentiroso era kretizo, que significaba "ser un cretense". Este pueblo era infame por su traición y codicia. La mayoría de los hombres eran soldados mercenarios al mejor postor, mientras que las ciudades de la isla tenían fama de ser inseguras y estar plagadas de violencia y corrupción sexual.

Pero la isla también tenía muchos puertos estratégicos que servían a las ciudades de todo el mar Mediterráneo. Desde el punto de vista de Pablo, era el lugar perfecto para comenzar una red de iglesias. Aunque no conocemos los detalles exactos, en esta carta aprendemos que estas iglesias estaban bajo la influencia destructiva de los líderes corruptos de Creta que decían ser cristianos. Pablo le pide a Tito que aclare las cosas y le da instrucciones a través de esta carta.

Esta carta tiene un diseño bastante sencillo. Después de una breve introducción en Tito 1:1-4, Pablo le da instrucciones claras sobre sus tareas en la iglesia (Tito 1:5-16). Seguido a esto, Pablo enseña sobre el nuevo tipo de hogar (Tito 2:1-15) y de humanidad (Tito 3:1-11) que el Evangelio puede crear en las comunidades de Creta. Luego cierra la carta con los saludos finales en Tito 3:12-15.

Tito 1: Instrucciones para el liderazgo de la iglesia

Pablo comienza recordando a Tito que su mensaje se centra en la esperanza de la vida eterna, es decir, la vida de la nueva creación que ahora está disponible a través de Jesús el Mesías. Esta esperanza fue prometida por "Dios, el cual no miente" (Tito 1:3). Este pequeño comentario inicial presenta un importante tema subyacente en esta carta. Uno de los problemas de las iglesias de Creta consistía en que ellos habían asimilado sus ideas sobre el Dios cristiano con las ideas sobre los dioses griegos con los que habían crecido, especialmente con Zeus, el dios principal.

Los cretenses afirmaban que Zeus había nacido en su isla y les encantaba contar historias de su carácter engañoso, Zeus seducía a las mujeres y les mentía para salirse con la suya. Pablo quiere dejar claro que el Dios revelado en Jesús es totalmente diferente a Zeus. Los rasgos básicos del carácter de Jesús son la fidelidad y la verdad, lo que significa que el estilo de vida cristiano también se basan en la verdad. Este sería un gran cambio cultural para los cretenses que querían seguir a Jesús.

Pablo se dirige a Tito con una tarea de doble índole en 1:5-16. En primer lugar, él debía nombrar nuevos líderes en cada comunidad de la iglesia (Tito 1:5-9) con un equipo de ancianos. Estos eran los esposos y padres maduros, cuya forma de vida era lo opuesto a la cultura de Creta. Ellos estaban destinados a ser conocidos por su integridad y devoción total a Jesús, así como por el autocontrol y la generosidad en sus familias y comunidades. Estos nuevos líderes tenían que enseñar la buena noticia sobre Jesús y reemplazar a los líderes corruptos.

Confrontar a estos líderes era la segunda tarea de Tito (Tito 1:10-16). Pablo identifica a estos maestros como "los de la circuncisión" (Tito 1:10). En otras palabras, eran cretenses étnicamente judíos que dijeron que seguían a Jesús. Sin embargo, estos maestros exigieron que los cristianos no judíos se circuncidaran y siguieran las leyes de la Torá para convertirse en seguidores del Mesías judío. Estaban obsesionados con los "mitos judíos y los mandamientos humanos" (Tito 1:14). Y para colmo, usaban el liderazgo de la iglesia como un negocio para ganar dinero.

Para socavarlos, Pablo cita brillantemente a un antiguo poeta cretense, Epiménides, que habla con franqueza y honestidad sobre el carácter de su pueblo: "Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias y glotones ociosos". Ellos difuminaban las líneas entre lo verdadero y lo falso, el bien y el mal, y solo estaban haciendo lo que hacían por dinero. Aunque afirmaban conocer a Dios, su forma de vida cretense lo negaba.

Tito 2: Instrucción para los hogares cristianos y la vida pública

Debido a estos líderes corruptos, las vidas personales y los hogares de muchos en estas iglesias fueron un desastre total. Pablo destaca tres veces el resultado del mal liderazgo de los maestros corruptos. El mensaje sobre Jesús estaba "siendo desacreditado", sus vecinos no cristianos tenían motivos para hacer "acusaciones malvadas" y esto hacía que "la enseñanza sobre Dios" fuera totalmente poco atractiva y poco convincente (Tito 2:5; 8; 10).

Pablo pinta un cuadro de cómo sería el hogar ideal de Creta dedicado a Jesús. Los hombres y las mujeres mayores debían estar llenos de integridad y autocontrol, actuando como modelos de carácter para los jóvenes. Las mujeres jóvenes no debían tener relaciones casuales ni evitar el matrimonio, como era la moda en ese tiempo. Más bien, ellas debían buscar compañeros fieles para formar familias estables. Los jóvenes debían hacer lo mismo y ser conocidos como ciudadanos productivos y saludables.

Los cristianos esclavizados estaban en una posición única. Sabemos que fueron tratados como iguales sociales en las iglesias de Pablo, pero corrían el peligro de usar esa igualdad como licencia para faltar al respeto a sus amos. Esto podía causar que la gente relacionara a los cristianos con las rebeliones de esclavos, lo cual desacreditaría aún más el mensaje cristiano; por eso, Pablo les pide que respeten y sirvan a sus amos.

Pablo está negociando una línea difícil aquí. Él cree que el Evangelio de Jesús debe demostrar su poder redentor en lo público para transformar la cultura de Creta, pero eso no ocurriría mediante disturbios sociales ni con los cristianos aislados de la vida urbana. El mensaje cristiano solo será convincente para los cretenses cuando los cristianos participen plenamente en la vida pública y cuando sus vidas y hogares se vean similares en la superficie. Pero al mirar más de cerca, la idea era que descubrieran que estos cristianos vivían según un sistema de valores totalmente diferente y dedicados a un Dios muy diferente.

Pablo resume de manera hermosa esa diferencia en el sistema de valores en Tito 2:11-15. El estilo de vida cristiano se basa en la generosa gracia de Dios, que fue demostrada cuando Jesús renunció a su honor para morir una muerte vergonzosa en nombre de sus enemigos. Esa misma gracia es la que llama al pueblo de Dios a rechazar las formas de vida corruptas que no son compatibles con el amor generoso de Dios.

Tito 3: La nueva creación en Jesús

En el capítulo 3, Pablo cambia el enfoque del hogar cristiano a una visión de los cristianos que viven como nuevos humanos en la sociedad de Creta. Los cristianos debían ser ciudadanos ideales: pacíficos, generosos, obedientes a las autoridades y conocidos por procurar el bien común.

Pero si los cretenses habían nacido en esta forma de vida destructiva, ¿cómo se suponía que los cristianos debían sostener esta contracultura? Pablo creía que solo podían hacerlo a través del poder del amor transformador de Dios. Él explora esto en un poema en el capítulo 3:4-7, escribiendo que la bondad y el amor de Dios nos salvan a pesar de nosotros mismos. A través del Espíritu Santo, Dios ha lavado, regenerado y renovado a su pueblo. A través de Jesús, Dios abre un camino para que las personas sean declaradas justas ante él, dando vida eterna, el nuevo futuro en la nueva creación.

Esta historia es lo suficientemente poderosa como para producir nuevos tipos de personas. Pablo tenía la convicción de que, la fidelidad impulsada por el poder del Espíritu a las enseñanzas de Jesús, declararía la gracia de Dios por toda la isla de Creta y por el mundo. Con estos pensamientos en mente, Pablo concluye en 3:12-15 prometiendo enviar apoyo a Tito con Artemas o Tíquico. Pablo también le pide que salude a sus amigos en común.

La carta a Tito nos muestra la estrategia misionera de Pablo: estas iglesias podían convertirse en agentes de transformación dentro de sus comunidades. El cambio no podía llegar librando una guerra cultural o simplemente asimilando el estilo de vida cretense. Él llama a estos cristianos a participar con sabiduría en la cultura de Creta, rechazando lo que es corrupto y abrazando lo que es bueno. Si vivían en paz y se dedicaban a Jesús y al bien común, según sus palabras: "mostrarían la belleza del mensaje de nuestro Dios salvador" (Tito 2:10).