Proverbios
Títulos

La palabra "proverbio" generalmente se refiere a un dicho corto e ingenioso que de alguna manera nos da sabiduría. Aunque este libro contiene cientos de proverbios, la mayoría de ellos se encuentran en la sección central del libro (capítulos 10 al 29). En los marcos exteriores del libro (capítulos 1 al 9 y 30 al 31) encontramos poemas más elaborados sobre la sabiduría. Este libro tiene más contenido de lo que crees.
Proverbios 1:1-9: Presentación de la sabiduría de Salomón y el temor de Dios
El libro de Proverbios fue diseñado con una breve introducción presente en 1:1-9, que comienza vinculando el libro con el rey Salomón, hijo de David. ¿Recuerdas la historia de 1 Reyes 3, en la que Salomón le pidió a Dios sabiduría para gobernar bien a Israel? Dios honró su petición y Salomón se hizo conocido como el hombre y maestro más sabio del mundo antiguo. En 1 Reyes 4:29-33 se nos dice que escribió miles de proverbios y poemas y que recopiló conocimiento sobre plantas y animales. Salomón se convirtió en la fuente de la literatura sapiencial de Israel, un conjunto de textos que exploran cómo vivir bien en el mundo bueno de Dios. Aunque no todo el material de este libro fue escrito por él personalmente, la tradición sapiencial israelita comenzó con él.
La introducción continúa diciendo que al leer este libro, obtendrás sabiduría. Para la mayoría de nosotros, esta palabra simplemente significa "conocimiento", pero la palabra hebrea chokhmah significa más que solo actividad mental. Se refiere principalmente al conocimiento práctico, por lo que sería mejor traducirlo con las palabras "habilidad" o "conocimiento aplicado". Es por eso que se decía que los artistas y artesanos de Israel tenían chokhmah, es decir, habilidad (Éxodo 31:3). El propósito de este libro es ayudarte a desarrollar un conjunto de habilidades prácticas para vivir bien en el mundo bueno de Dios.
La introducción también está relacionada con otra idea fundamental de este libro: "El temor de Dios es el principio de la sabiduría" (Proverbios 1:7; Proverbios 9:10). La palabra temor no se refiere al terror. Más bien, se refiere a un sentido de reverencia y asombro o admiración ante Dios, que deja claro nuestro pequeño lugar en el universo. Es una mentalidad moral que reconoce que no somos Dios y que no podemos decidir por nosotros mismos lo que está bien y lo que está mal. El temor de Dios es una actitud de humildad ante Dios, por la cual aceptamos su definición del bien y del mal, incluso cuando es difícil o inconveniente.
Proverbios 1 al 9: Poemas de un padre y de la Señora Sabiduría
Esta introducción nos lleva a la primera sección principal del libro (capítulos 1 al 9), que no contiene ningún proverbio en absoluto. En su lugar, encontramos diez discursos de un padre a su hijo. El padre le dice al hijo que debe escuchar la sabiduría y cultivar el temor de Dios. Esto implicará vivir de forma virtuosa, íntegra y generosa, todo lo cual dará lugar al éxito y la paz. El padre advierte a su hijo sobre la necedad y el mal, las decisiones poco previsoras y egoístas, y sobre el orgullo. Todas esas actitudes y conductas terminan en ruina y vergüenza. Por lo tanto, el hijo debe procurar sabiduría y temor de Dios como meta principal. Esta forma de pensar constituye la lógica moral de todo el libro.
Estos discursos nos dan pistas sobre qué es la literatura sapiencial bíblica y cómo se diferencia de otras partes de la Biblia. Si bien explora cómo vivir bien en el mundo de Dios, la sabiduría no es ni ley ni profecía. Más bien, la sabiduría es el entendimiento del pueblo de Dios acumulado por generaciones. Se trata de cómo vivir de manera tal que se honre a Dios y a los demás. A través del libro de Proverbios, estas palabras humanas sobre la sabiduría se han convertido en la palabra de Dios y en sabiduría para su pueblo.

Esto está conectado con otro tema clave de los capítulos 1 al 9: las palabras de la Señora Sabiduría. En cuatro poemas, la sabiduría se personifica como una mujer que llama a la humanidad a prestarle atención y a procurarla. La sabiduría dice que ella está entretejida en el mismísimo tejido del universo. Cada vez que las personas toman decisiones sabias, confían en ella. Cada vez que alguien es generoso, tiene integridad sexual o defiende la justicia, está recurriendo a la sabiduría. Estos poemas de la Señora Sabiduría son una forma creativa y poética de explorar la idea de que vivimos en un universo moral, y que la bondad y la justicia son realidades objetivas que ignoramos por nuestra propia cuenta y asumiendo riesgos. Temer a Dios y vivir sabiamente significa vivir en armonía con el universo.
En conjunto, estos dos discursos del padre y de la Señora Sabiduría presentan una poderosa declaración sobre el libro de Proverbios. Este libro no se limita a ofrecer buenos consejos. Es una invitación de Dios a aprender de la sabiduría humana y divina de las generaciones anteriores del pueblo de Dios.
Proverbios 10 al 29: Colección de dichos antiguos
En los capítulos 10 al 29, finalmente llegamos a las colecciones de Proverbios. Aquí hay cientos de dichos antiguos que aplican la sabiduría y el temor de Dios a todos los temas de la vida que puedas imaginar: familia, trabajo, vida comunitaria, amistad, sexo, matrimonio, dinero, ira, perdón, alcohol y deudas. Estos proverbios son cortos y fáciles de memorizar. Esta sección del libro está pensada para convertirse en una obra de referencia a la que volverás una y otra vez durante el resto de tu vida.
Esto plantea una cuestión importante al leer este libro. Los proverbios, por naturaleza, hablan sobre probabilidades. Si una persona tiene temor de Dios y toma decisiones sabias y morales, es probable que las cosas le salgan bien. Si una persona no teme a Dios y actúa de manera imprudente, es más probable que su vida termine mal. Ambas afirmaciones suelen ser ciertas, pero no siempre. Por lo tanto, los proverbios no son promesas ni fórmulas garantizadas para tener éxito.
Por ejemplo:
"El temor del SEÑOR multiplica los días, pero los años de los impíos serán acortados".
Proverbios 10:27
O:
"Instruye al niño en el camino que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él".
Proverbios 22:6
Temer a Dios y ser moral es más probable que conduzca a una vida mejor y más larga. Aunque criar a tus hijos en un hogar estable y lleno de amor puede prepararlos bien para la vida, no hay garantías. En nuestro mundo, las cosas pueden salir mal y de hecho salen mal por múltiples razones.
Los proverbios, por su naturaleza, se centran en la regla general y no en las numerosas excepciones. Los libros de sabiduría bíblica no ignoran esto de manera alguna. Estas excepciones a la regla moral son, de hecho, el tema central de los libros de Job y Eclesiastés. La vida es demasiado compleja para reducirla a fórmulas, por lo que necesitamos todos estos libros de sabiduría acumulada para tener una visión más amplia.
Proverbios 30 y 31: La sabiduría de Agur y las palabras de la madre del rey Lemuel
Todo esto nos lleva a la sección final del libro en los capítulos 30 y 31, donde encontramos dos grandes colecciones de poemas. La primera proviene de un hombre llamado Agur, que comienza reconociendo su ignorancia y necedad, así como su gran necesidad de la sabiduría de Dios. Luego descubre que la sabiduría divina le ha sido dada a través de las Escrituras. Agur se nos presenta como un lector modelo de Proverbios, alguien que siempre está dispuesto a escuchar la sabiduría de Dios.

El capítulo final, el 31, está conectado con un hombre llamado Lemuel, un rey no israelita que transmite la sabiduría que le transmitió su madre. La mayor parte de este capítulo está compuesto por consejos para ser un líder sabio y justo, pero el poema final es un acróstico o poema alfabético. Cada línea comienza con una letra diferente del alfabeto hebreo y cuenta la historia de una "mujer de carácter noble". Esta mujer vive según la sabiduría de Proverbios y es un ejemplo de alguien que toma la sabiduría de Dios y la traduce en decisiones prácticas en la vida cotidiana, en el trabajo, en casa, en su familia y en su comunidad.
El libro de Proverbios comienza con el consejo de un padre a su hijo sobre la importancia de prestar atención a la Señora Sabiduría (capítulos del 1 al 9), y concluye apropiadamente con las palabras de una madre a su hijo sobre una mujer que vive sabiamente (capítulo 31).
Este libro es para todos, independientemente de la etapa de la vida en la que se encuentren. Es una guía confiable para aprender a vivir sabiamente y bien en el buen mundo de Dios.

