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Efesios

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Efesios
8:57
Resúmenes del Nuevo Testamento
Efesios

La historia de cómo Pablo llegó a la ciudad de Éfeso es realmente fascinante. Puedes leer todo al respecto en Hechos capítulo 19. Éfeso era una ciudad enorme que funcionaba como el epicentro de adoración de la mayoría de los dioses griegos y romanos. Durante más de dos años, Pablo tuvo una presencia misionera eficaz allí y convirtió a muchas personas al cristianismo. Años después, tras ser encarcelado por los romanos, escribió una carta importante a la iglesia de ese lugar.

El desarrollo del pensamiento de la carta divide el texto en dos mitades bien diferenciadas. En la primera mitad (Efesios 1-3), Pablo explora la historia del Evangelio, cómo toda la historia llegó a su punto culminante en Jesús y cómo él creó una comunidad multiétnica de seguidores. La segunda mitad (Efesios 4-6) se une a la primera parte mediante la palabra "por lo tanto". Pablo explora cómo el Evangelio afecta la manera en que vivimos nuestras vidas: en lo personal, en nuestra comunidad y dentro de nuestras familias.

Efesios 1-3: La gracia de Dios crea una nueva humanidad

El capítulo 1 abre con un hermoso poema al estilo judío, en el que Pablo alaba a Dios Padre por las maravillas que hizo a través de Cristo Jesús. Desde la eternidad pasada, el Padre planeó elegir y bendecir a un pueblo de pacto, que comenzó con la familia de Abraham en Génesis 12:1-3. A través de Jesús, ahora cualquier persona puede ser adoptada en esa familia. Su muerte cubre nuestros peores pecados y fracasos, y en él, podemos encontrar la gracia de Dios. De hecho, esa gracia abrió una forma completamente nueva de entender la vida y nuestro mundo entero. Pablo dice que el propósito de Dios siempre ha sido "reunir todas las cosas en el Cielo y en la Tierra bajo Cristo" (Efesios 1:10). En otras palabras, el plan de Dios siempre fue tener una enorme familia de seres humanos restaurados y unidos en Jesús.

Este propósito divino se hizo evidente por primera vez cuando "nosotros" comenzamos a formar parte de esa familia, en referencia a los judíos étnicos de la descendencia de Abraham Luego, Pablo dice, "ustedes", o los no judíos, que oyeron sobre Jesús y la salvación a través de él, también fueron integrados a la familia. Aquí, Pablo se refiere a las historias registradas en el libro de Hechos, que cuentan cómo la obra del Espíritu de Dios unió a judíos y no judíos como una sola familia en Jesús, tal como Dios le había prometido a Abraham. En este poema, Pablo nos dice que el Padre, Jesús el Hijo, y el Espíritu trabajan juntos, mientras nos cuenta la historia del Evangelio.

Después del poema, Pablo ora para que estos cristianos no solo conozcan el Evangelio, sino que puedan experimentar su poder de verdad. Él ora para que el mismo poder que levantó a Jesús de entre los muertos y lo puso como cabeza exaltada de todo el mundo, los fortalezca.

En el capítulo 2, Pablo desarrolla las ideas clave del poema, comenzando con la gracia de Dios. Vuelve a contar la historia de estos cristianos no judíos que conocieron a Jesús. Antes de oír sobre él, ellos estaban físicamente vivos, pero espiritualmente muertos. Ellos estaban atrapados en una vida sin propósito, llena de egoísmo y pecado, engañados por oscuras fuerzas espirituales de maldad. Pero Dios, en su gran amor y misericordia, los salvó; perdonó todos sus pecados y unió sus vidas a la vida de resurrección de Jesús. Ahora, ya que Dios los creó como nuevos seres humanos a través de Jesús, ellos tienen la alegría de descubrir el nuevo propósito y las obras que Dios preparó para ellos.

En la historia de Pablo, estos nuevos cristianos no solo conocieron la gracia de Dios, también recibieron la invitación a formar parte de una nueva familia. Antes de oír sobre Jesús, los no judíos estaban separados de Dios y también de su pueblo del pacto, la familia de Abraham. Esto era por una razón práctica, ya que los mandamientos del pacto del Sinaí formaban una línea fronteriza alrededor de Israel, como una barrera que mantenía alejados a los no judíos. Sin embargo, en Jesús, las leyes de la Torá se cumplieron y la barrera se eliminó. Ahora, los dos grupos étnicos pueden convertirse, como dice Pablo, en “una nueva y unificada humanidad” (Efesios 2:15) que vive unida en paz.

En el capítulo 3, Pablo continua maravillándose por el singular rol que le fue encomendado, de difundir el Evangelio entre los no judíos. Aunque estuvo en prisión por ello, Pablo dio gracias a Dios por la oportunidad de ver el crecimiento de la familia del pacto. Él cierra esta primera parte de la carta con otra oración; esta vez pide que el Espíritu de Dios fortalezca a las personas para que puedan comprender el amor de Cristo.

Efesios 4-6: Vivir en unidad como la nueva humanidad

En la segunda mitad de la carta, Pablo cambia el rumbo y empieza a desafiar a los efesios para que respondan al Evangelio a través de la forma en que viven sus propias historias. En el capítulo 4, él comienza con un enfoque en la vida cotidiana de la iglesia, que en realidad es una gran familia compuesta por muchos tipos diferentes de personas. Él enfatiza que, a pesar de sus diferencias, son uno. Esta es una palabra clave en este capítulo. Ellos son un solo cuerpo, unificados por un mismo Espíritu, con un solo Señor, una sola fe y un solo bautismo para un único Dios. Eso sí que es mucha unidad.

¡Pero la unidad no significa uniformidad! Pablo explora cómo la familia unificada de Jesús está formada por muchos tipos de personas; todas recibieron el poder de un único Espíritu para usar sus singulares talentos y pasiones para servirse y amarse unos a otros, y así fortalecer a la iglesia. Aquí, Pablo desarrolla dos metáforas que están relacionadas. La iglesia es el nuevo templo y estas comunidades forman una nueva humanidad: un cuerpo de personas que tiene a Jesús como su cabeza. Este nuevo cuerpo humano es el tema principal que Pablo desarrolla a lo largo del resto de la carta.

Pablo desafía a cada cristiano a "quitarse su vieja humanidad" como si fuera un conjunto de ropa y a "vestirse con su nueva humanidad", restaurando la imagen de Dios. Pablo continúa con una sección larga que compara los pecados de la vieja humanidad con las acciones de esta nueva humanidad. En lugar de mentir, estos nuevos humanos dicen la verdad. En lugar de guardar enojo, ellos resuelven los conflictos de manera pacífica. Dan con generosidad, en lugar de robar. Animan, en lugar de criticar y perdonan, en lugar de buscar venganza. En lugar de seguir poniendo en práctica las acciones de la vieja humanidad, los creyentes pueden vivir bajo la influencia del Espíritu de Dios. Expresan esta nueva influencia de varias maneras, como al cantar a solas o junto con otros seguidores de Jesús. La tercer señal consiste en estar agradecidos por todo, y la cuarta en someterse a los demás para elevarlos como más importantes.

Pablo desarrolla el tema de esta cuarta señal del Espíritu describiendo cómo funciona en un matrimonio cristiano. La esposa cristiana respeta a su esposo y permite que él sea responsable de ella, mientras que el esposo cristiano ama a su esposa y usa su responsabilidad para dar su vida por ella y priorizar el bienestar de su esposa por encima del suyo.

Pablo dice que este tipo de matrimonio es una representación de la historia del Evangelio Las acciones del esposo imitan el sacrificio amoroso de Jesús, mientras que las acciones de la esposa representan a la Iglesia que permite que Jesús la ame y la haga nueva. La misma idea se aplica a la relación entre los hijos y los padres, así como entre los esclavos y los amos.

Pablo cierra la carta recordando a estos cristianos la realidad de las fuerzas de maldad espiritual. Existen seres y fuerzas que intentarán socavar su unidad y su nueva humanidad en Jesús. Él los desafía a mantenerse firmes y a ponerse una armadura metafórica, haciendo alusión a piezas de armadura corporal que, en el libro de Isaías, describen al Mesías. En otras palabras, los cristianos necesitan encarnar los mismos valores y fortalezas de Jesús mismo; después de todo, ellos son su cuerpo. En un sentido práctico, esto significa formar hábitos, orar de manera proactiva, meditar en las Escrituras y depender unos de otros mientras seguimos creciendo como seguidores de Jesús.

La carta a los efesios es el llamado de Pablo a permitir que la historia del Evangelio de Jesús remodele cada parte de las historias de nuestra propia vida.