¿Qué son los diez mandamientos y en qué se diferencian de otras leyes en la Biblia? Acompaña a Tim y Jon mientras exploran estos mandamientos, que no son una lista de reglas para seguir, sino literatura de sabiduría que conduce a la vida.

¿Qué tienen de especial los 10 mandamientos?
¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando escuchas frases como “No matarás” o “No robarás”? Seguramente sean los diez mandamientos. Aunque no sepas mucho sobre la Biblia, es probable que te suenen familiares frases como “Honrarás a tu padre y a tu madre”, “No matarás” o “No cometerás adulterio”, entre otras. Están por todas partes, en películas, en libros y hasta tallados en piedra en edificios públicos. En el rollo de Éxodo, estos son los mandamientos centrales que Dios le da a Israel tallados en tablas de piedra al pie del Monte Sinaí. Y hay muchas cosas que los distinguen de los cientos de otras leyes que Dios da a Israel. En este episodio, Jon y Tim dan inicio a una nueva serie sobre los diez mandamientos, donde explorarán qué los hace únicos y cómo se citan en distintos lugares del resto de la Biblia.

Los primeros mandatos de Dios en la Biblia
¿Por qué Dios establece mandatos y por qué a los seres humanos nos cuesta tanto obedecerlos? Antes de analizar los diez mandamientos uno por uno, exploraremos el tema de los mandatos de Dios en el rollo de Génesis. Los dos primeros mandatos de Dios aparecen ya en la primera y la segunda página de la Biblia. En este episodio, Jon y Tim reflexionan sobre la bendición de “Sean fructíferos y multiplíquense” y el mandato “No coman de ese árbol” en Génesis 1 y 2, destacando la insensatez humana y la necesidad fundamental de la guía de Dios.

Noé y Abraham reciben mandatos que conducen a la vida
¿Cuál es el propósito de los mandatos de Dios en los inicios de la historia bíblica? Después de la historia del jardín del Edén en Génesis, se desarrolla un patrón en el que Dios da mandatos que preservan la vida y traen bendición. Pero el desafío es que muchas veces los mandatos primero parecen algo que lleva a la muerte, antes de revelarse como un camino hacia la vida. En este episodio, Jon y Tim exploran los mandatos que recibieron Noé y Abraham, y descubren las cosas buenas que surgen cuando las personas confían y obedecen la palabra de Dios.

Primer mandamiento: “No tendrás otros dioses”
Antes de darle los diez mandamientos a Israel, Yahweh les recuerda que él es el Dios que los liberó de la esclavitud y que está estableciendo un pacto con ellos. Entonces, ¿qué relación tiene esto con el primer mandamiento: “No tendrás otros dioses delante de mí”? ¿Y qué significa eso exactamente? En este episodio, Jon y Tim recorren el primer mandamiento y exploran cómo un mandamiento sobre lealtad suprema puede mantener libre al pueblo de Israel recién liberado (y a nosotros).

Segundo mandamiento: “No harás ídolos”
En el mundo antiguo, los dioses (o elohim en hebreo) se asociaban con fuerzas trascendentales de la naturaleza, y los seres humanos creaban estatuas (en su mayoría de animales) para representar esas fuerzas, conocidas como ídolos. Pero en Éxodo 20:4-6, Yahweh le prohíbe a Israel hacer ídolos de él mismo o de cualquier otro ser espiritual. ¿Por qué? En este episodio, Jon y Tim exploran el segundo mandamiento para descubrir cómo los ídolos degradan la identidad tanto de Dios como de los seres humanos.

Tercer mandamiento: “No llevarás el nombre en vano”
En Romeo y Julieta, Shakespeare escribió: “¿Qué hay en un nombre?”. En la Biblia, parece que bastante en realidad. Yahweh, el Dios creador, es el origen de toda la vida y de todo lo que es bueno, así que su nombre es el más grande de todos los nombres. Pero, asombrosamente, él asocia su nombre con Israel, una humilde nación de antiguos esclavos, y establece un pacto con ellos. El pacto comienza con una lista de diez mandamientos, o diez Palabras, que, si se cumplen, guiarán a Israel hacia la vida y el florecimiento. En este episodio, Tim y Jon analizan el tercer mandamiento, que trata sobre cómo Israel llevará el nombre de Yahweh, es decir, cómo lo representarán entre sí y ante las naciones que los rodean.

Cuarto mandamiento: “Recuerda el Sabbat”
En el cuarto mandamiento, Yahweh le dice a Israel que recuerde el Sabbat y no haga en él ninguna obra, tal como Yahweh lo hizo después de crear los cielos y la tierra. ¿Qué nos está diciendo esto? ¿Qué significaba este mandamiento para el antiguo Israel y qué debería significar para los seguidores de Jesús? En este episodio, Jon y Tim exploran las conexiones del cuarto mandamiento con el relato de la creación en siete días y con la liberación de Israel de la esclavitud en Egipto, así como su función en el antiguo Israel y en el mundo moderno.

Quinto mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre”
Los primeros cuatro mandamientos se centran en nuestra relación con Dios, y los últimos cinco en nuestra relación con otros seres humanos. Justo en medio, encontramos el quinto mandamiento, que funciona como una bisagra entre estas dos secciones: “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que Yahweh tu Elohim te da”. Es el único mandamiento que viene acompañado de una promesa y que alude tanto a los seres humanos como a Dios. Entonces, ¿cuál es esta conexión especial entre los padres y Dios? En este episodio, Jon y Tim analizan este mandamiento tan particular y exploran qué significaba para el antiguo Israel y cómo los seguidores de Jesús pueden ponerlo en práctica hoy.

Sexto mandamiento: “No matarás”
Comenzamos ahora con la segunda mitad de los diez mandamientos, en la que Dios le enseña a Israel cómo relacionarse unos con otros. El sexto mandamiento es “No matarás”. A diferencia de “cometer homicidio o asesinato”, “matar” refleja mejor el significado de la palabra hebrea porque abarca tanto quitar una vida humana de manera premeditada como de forma no intencional. Y de ahí surge una pregunta importante: ¿este mandamiento establece que no se debe matar bajo ninguna circunstancia? En este episodio, Jon y Tim exploran el sexto mandamiento y ponen de relieve el ideal bíblico de valorar y proteger toda vida, incluso cuando las cosas se vuelven cada vez más complejas fuera del Edén.

Séptimo mandamiento: “No cometerás adulterio”
El breve mandamiento “No cometerás adulterio” da por sentado que todo matrimonio es de vital importancia y tan digno de protección como una vida humana. Pero ¿por qué es tan importante el pacto matrimonial en la Biblia? Para los autores bíblicos, el matrimonio es un gran misterio que remite a algo cósmico: el compromiso fiel de Dios con la humanidad. En este episodio, Jon y Tim exploran el significado del matrimonio en la Biblia y cómo sus valores más profundos son relevantes tanto para las personas casadas como para quienes están solteros.

Octavo mandamiento: “No robarás”
El octavo mandamiento, “No robarás”, parece sencillo a primera vista. Pero ¿por qué Dios prohíbe el robo en el antiguo Israel? ¿Qué consecuencias puede tener para una comunidad que las pertenencias de las personas estén siempre en peligro? ¿Y qué se esconde detrás de nuestro deseo de tomar lo que le pertenece a nuestro prójimo? En este episodio, Jon y Tim exploran el octavo mandamiento y descubren las invitaciones más profundas a vivir satisfechos, ser generosos y ser buenos administradores.

Noveno mandamiento: “No darás falso testimonio”
La forma más habitual de resumir el noveno mandamiento es “No mentirás”, una prohibición general contra cualquier tipo de mentiras. Pero el texto del mandamiento, en realidad, dice “No darás falso testimonio”, destacando un tipo muy específico de mentira dentro de un contexto comunitario y legal. Muchos de los otros mandamientos son más generales. Entonces, ¿por qué el noveno mandamiento se centra en decir la verdad en contextos públicos y legales? En este episodio, Jon y Tim exploran el noveno mandamiento y descubren su valor subyacente: proteger la verdad y la justicia en favor de los más vulnerables de la sociedad.

Décimo mandamiento: “No desearás las cosas de tu prójimo”
Hemos llegado al décimo y último mandamiento, que destaca por ser muy distinto de todos los anteriores: “No desearás… nada que le pertenezca a tu prójimo”. Aunque la mayoría de las traducciones emplean la palabra “codiciar”, el texto simplemente dice khamad, el término hebreo común para “desear”. Todos los demás mandamientos se relacionan con conductas observables, mientras que el deseo es algo totalmente interno. Entonces, ¿por qué Dios nos advierte acerca de desear las cosas que pertenecen a nuestro prójimo? En este episodio, Jon y Tim concluyen los diez mandamientos mostrándonos cómo este mandamiento está en el trasfondo de todos los demás.

Los asuntos más profundos detrás de los 10 mandamientos
Hemos llegado al final de nuestra serie sobre los diez mandamientos, que en la Biblia se conocen como “las diez palabras”. A lo largo de toda esta serie, hemos vuelto una y otra vez a la idea de que estos mandamientos no son reglas para ir tachando de una lista, sino que son la sabiduría de Dios que conduce a la vida y el florecimiento verdaderos. En este episodio, Jon y Tim reflexionan sobre algunas ideas finales acerca de cómo abordar las diez palabras (y toda la ley bíblica) como literatura de sabiduría, tal como lo hizo Jesús.

Preguntas y reflexiones sobre los 10 mandamientos
¿Qué relación tienen las representaciones artísticas modernas de Dios y de Jesús con el segundo mandamiento? ¿Cómo podemos honrar bien a nuestros padres cuando envejecen, o a padres que son abusivos o peligrosos? ¿Y qué distingue a los diez mandamientos de otros códigos legales del antiguo Próximo Oriente? En este episodio, Tim y Jon responden a las preguntas que ustedes enviaron sobre la serie de los diez mandamientos. ¡Gracias a nuestra audiencia por sus valiosos aportes para este episodio!

